APS EN LA PRENSA

Artículos  
Sobre la Ley de Educación Heraldo de Aragón, febrero de 2006
Conflictividad en la escuela . Enlace directo PD.  Enlace directo ED. Periodista Digital, 6 de febrero de 2006. Estrella Digital, 7-2-06
Malos tiempos para la Secundaria (En la nueva LOE) Heraldo de Aragón, 26 de de octubre de 2005
Itinerarios educativos: el buen camino Heraldo de Aragón, 2 de de febrero de 2005
Exámenes en junio o septiembre Heraldo de Aragón, 3de marzo de 2004
En septiembre, por favor. Heraldo de Aragón (3/10/2003)
¿Hay razones para una huelga? Heraldo de Aragón (28/05/2002)
A propósito de la reforma (¿contrarreforma?) de la educación Heraldo de Aragón (4/04/2002)
   
Cartas  

Fin de curso en la ESO

Heraldo de Aragón" 29 de junio de 2006
Secundaria pública y concertada en la LOE  http://www.estrelladigital.es/ 051026/portadas/cartas.asp
Sindicatos de enseñanza: la foto y la tele Heraldo de Aragón" 30/9/05; El Periódico de Aragón, 1/10/05 y  "Diario de Teruel" 5/10/05
Devaluación de la Enseñanza Secundaria. Diario de Teruel, enero de 2005
Carta a la Consejera de Educación de la D.G.A. Enviada el 31 de enero de 2003
Carta acerca de la manifestación del 12 de Noviembre Heraldo de Aragón, 24 de noviembre de  2005
Carta a la Ministra de Educación Diario de Teruel, El Periódico de Aragón. Diciembre  de 2005
Notas de prensa
 
Sobre la nomenclatura de las calificaciones de la E.S.O. Año 2002
Sobre la financiación de los ciclos formativos de UGT Año 2002
Los "defensores" de la enseñanza pública Año 2002
Sobre las pruebas extraordinarias de la E.S.O. Año 2003
   
   
 

Malos tiempos para la Secundaria

 En la última década el profesor de instituto ha padecido el exceso de pedagogismo teoricista de la LOGSE materializado entre otros aspectos en la promoción automática, la reducción al mínimo de los exámenes, la minusvaloración y hasta el desprecio de los contenidos, la minimización del  esfuerzo del alumno y la progresiva desespecialización del profesorado, hechos que en su conjunto han convertido la enseñanza secundaria en un mero apéndice de la primaria. Si a ello añadimos el clima de tensión que se vive en los centros educativos no puede extrañar la insatisfacción del profesorado, en unos casos cansado y deseoso de llegar a la edad de la jubilación, en otros esperando la hora de salida del centro para no tener que soportar la estancia en las aulas que muy comúnmente provoca problemas de ansiedad o depresión, enfermedades, por cierto, no reconocidas hasta ahora como propias del docente.

 Recientemente se han escrito páginas y páginas sobre el atraso de la educación en España al comprobar que tanto el Informe PISA como el del último año de la OCDE nos sitúan en los últimos lugares entre los países desarrollados con un alto índice de fracaso en el bachillerato y  un abandono sensible de los estudios al terminar la ESO. Aunque el profesor de secundaria, que también lo es de bachillerato, no sea en modo alguno responsable de ese fracaso, como parte implicada en la educación se siente dolido a la vez que molesto por unos resultados cuyo origen está, mucho más que en su quehacer, en la falta de apoyo que viene observando en la administración o en la escasa colaboración de la propia sociedad civil.

APS siempre se ha hecho eco de las demandas de los profesores de secundaria; cuando apareció el anteproyecto de ley, ya redactamos un manifiesto con la intención de mejorar la educación y contribuir a la vez a atenuar el malestar del profesorado en activo, pero ahora, al ser publicado en julio el proyecto hemos observado nuevamente que no se nos ha escuchado. Hay, entre otros muchos, tres puntos en ese documento que, a mi juicio, rebajan la calidad de la enseñanza secundaria y suscitan un rechazo evidente de sus profesores: la repercusión en los contenidos de la falta de especialización de los docentes, la posible promoción con más de dos asignaturas suspendidas y la competencia para aplicar sanciones disciplinarias.

 Fue constante nuestra oposición a la transitoria 4ª de la LOGSE que permitía a los maestros que en ese momento se acogieron al cambio impartir clase indefinidamente en el primer ciclo de secundaria. Ahora, observamos con preocupación que su sombra es alargada puesto que en el art. 94 y en las adicionales 7ª y 12ª del nuevo proyecto se deja un resquicio para que los titulados del grupo B puedan pasar todavía a secundaria en virtud de la potestad que la administración se atribuye de facultar excepcionalmente a los no especializados para impartir clase en ese nivel y reservarles un porcentaje de plazas a tales efectos, lo que, evidentemente, tendrá repercusiones en los contenidos de los cursos iniciales. El profesor de secundaria debe estar en posesión de una titulación que le permita afrontar con total garantía su cometido, es decir, de una licenciatura, a modo de ejemplo, en Matemáticas, Idioma moderno, Física o Latín, que lo faculte para transmitir el conocimiento científico, piedra angular de un saber que no puede ya confiarse en esta etapa a profesionales no especializados.

 La merma de calidad se incrementa con la posibilidad abierta en la nueva ley de que el alumno pase el curso con más de dos asignaturas suspendidas. Si eso se confirmara podría suceder que los alumnos llegaran a cuarto de secundaria con nueve asignaturas suspendidas (si bien recuperadas con la ayuda de ciertos refuerzos), esto es, sin saber lo esencial de Lengua Española o de Matemáticas, por citar algunas de las materias de atención preferente en la etapa. No puede admitirse que un alumno promocione sin que le sea necesario aprobar las materias mediante las pertinentes pruebas objetivas de carácter extraordinario; El alumno que suspenda debe examinarse en septiembre, con tiempo suficiente para aprender lo que no sabe, y debe superar las pruebas de conocimientos. Si una vez realizadas estas pruebas le siguieran quedando dos materias podría matricularse en el curso siguiente y recuperarlas durante el año académico, pero en el caso de ser más de dos estaría obligado a repetir. Al finalizar cuarto – solo en este caso prevé el art. 28, aunque de manera confusa,  la posibilidad de examinarse- será necesario haber superado la totalidad de asignaturas de la etapa, condición sine qua non para hacer el bachillerato. Este proceso, aun cuando no sea garantía total de una educación de calidad, contribuye, al menos, a asentar los saberes que constituyen sus cimientos.

 Trabajo y respeto, pero también orden y disciplina deben presidir la vida escolar en el aula. Y en las aulas está el profesor, no el director, ni el consejo escolar ni la administración. En el nuevo proyecto, el art. 128 atribuye al director la resolución de conflictos y la imposición de medidas disciplinarias si bien en los casos graves esa responsabilidad recae en el consejo escolar. Ni en uno ni en otro caso el profesor, que es realmente quien sufre los actos de indisciplina cuando está en el aula, tiene capacidad para solventar los asuntos disciplinarios en el momento en que se produzcan.

Conviene recordar al respecto que según el art. 135 ese director será elegido por una comisión integrada por representantes del centro y de la administración reservándose ésta el derecho de fijar el número total de vocales de los que (al menos) un tercio corresponderá al claustro y otro a representantes del consejo escolar que no sean profesores. Es evidente que el director no podrá considerarse como un docente con mayor grado de responsabilidad, sino como un funcionario de la administración y a la hora de imponer sanciones disciplinarias dudará (como en la actualidad) entre respaldar al profesor o seguir el  dictado de los miembros de la comunidad a quienes debe su nombramiento. De ahí que el proyecto deba retocarse para otorgar al claustro de profesores la mayoría tanto en la composición del consejo escolar como en la comisión encargada de la elección del director y debe, además, dejar la puerta abierta para que el director pueda delegar la imposición de sanciones en el propio profesor. Sólo así podrá devolverse el orden a las aulas y al profesor la autoestima que paulatinamente ha ido perdiendo.

                                                                                                                              Alejandra Gallardo Palomo. APS - Aragón

Itinerarios educativos: el buen camino

Heraldo de Aragón, 2 de de febrero de 2005

  El establecimiento de itinerarios en el segundo ciclo de la E.S.O. encontró el decidido apoyo de la inmensa mayoría de los docentes de Secundaria, precisamente los profesores que imparten y, por tanto, conocen de primera mano esta etapa escolar. Ahora, la enésima reforma educativa los suprime de un plumazo, sustituyéndolos por difusos planteamientos que ya han fracasado clamorosamente en la educación española. Las nuevas soluciones reflejan una concepción igualitarista de la enseñanza y un apenas disimulado paternalismo: no se confía en la capacidad de los alumnos –ni en la de sus familias- para decidir la orientación de sus estudios. Pero el evidente fracaso de la LOGSE revela que el sistema común -el “café para todos”- no parece ser la solución de los problemas que atañen a nuestros estudiantes.

En los centros nos encontramos con alumnos que no quieren estudiar determinadas materias, que reclaman una formación que les habilite para iniciar su vida laboral  y que se sienten desmotivados con lo que el sistema escolar les ofrece. Para ellos, esta escuela es una prisión y lo seguirá siendo, por más que la nueva ley proponga decorar los barracones con banderolas y pinte de colores más alegres los barrotes de las celdas.

Tanta teórica reflexión, tanta pedagogía de salón, tanto brillante hallazgo de despacho nos han hecho olvidarnos de los alumnos y de sus necesidades. Están ahí, en las aulas, y no nos piden iluminadas teorías sino soluciones reales; requieren que les ofrezcamos salidas y no condenas, que les permitamos elegir el camino que prefieren  seguir en su profesión y en su vida. 

Los itinerarios proponen vías educativas diferenciadas para los que son diferentes, no sólo por sus capacidades sino por sus orientaciones e intereses. Responden a la constatación de que alumnos con necesidades tan diversas no pueden recibir tratamientos educativos iguales. Permiten elegir. Y no son rígidos, pues el establecimiento de pasarelas concede a los estudiantes la posibilidad de  rectificar su elección si se han equivocado o cambia su vocación.

La solución que adelanta el Ministerio es una aceptación vergonzante - parece que a regañadientes- de la necesidad de ofrecer distintas vías a partir de tercero de la ESO: diversificación curricular, desdobles, todavía más optatividad, grupos flexibles de alumnos, etc. Algunas son propuestas vacías, otras son sencillamente irrealizables; las hay que ya han demostrado su ineficacia en la realidad de las aulas. Más asignaturas, desorientación, más frustración en muchos de nuestros alumnos, más gasto y, al final, igual fracaso.

¿Por qué, por una vez, no se confía en el criterio y sensatez de los escolares y de sus familias? ¿Por qué no se escucha, también por una vez, la opinión de los docentes? Coinciden todos en la exigencia de un sistema educativo que responda a las necesidades diversas de los alumnos y las satisfaga, permitiéndoles elegir. Resulta ser este el único camino para formar ciudadanos felices y capaces.

                                                                              Luis Gómez Egido, profesor del IES Goya de Zaragoza y miembro de APS

Exámenes en junio o septiembre

Heraldo de Aragón (3-03-04)

La decisión del Departamento de Educación del Gobierno de Aragón de situar en el mes de junio las pruebas extraordinarias en la ESO ha propiciado la toma de posición de la comunidad educativa que, con la sorprendente excepción de la Junta Directiva de la FAPAR, se ha manifestado unánimemente a favor de hacerlas en septiembre. Todos han destacado lo más evidente: es imposible que, en junio, en unos pocos días, pueda recuperarse lo que no se ha logrado superar en todo un curso.

 

No conocíamos las razones de la Administración educativa aragonesa que, por fin, ha hecho públicas la consejera ante la Comisión de Educación de las Cortes de Aragón. Allí, se manifestó que la decisión se había tomado tras escuchar a los distintos sectores de la comunidad educativa y por criterios exclusivamente pedagógicos. Ninguna de las dos afirmaciones resulta ser cierta. La comunidad escolar no sido consultada, como denunciaron en la misma sesión los portavoces de CHA, PP e IU. Y tampoco se ha recabado la opinión de los profesores de Secundaria, precisamente los docentes a cuyo cargo estarán esas pruebas.

 

Los profesores, diversas APAs de centros de Secundaria, los siete sindicatos de la Enseñanza Pública y la Junta de Personal, al menos, han pedido que este año los exámenes se celebren en septiembre. La comunidad educativa, pues, se ha pronunciado y el Departamento ha hecho, exactamente, todo lo contrario. El esfuerzo de la Administración por encontrar razones pedagógicas no ha sido recompensado con el debido éxito. Empecemos por la afirmación de que "el debate entre junio y septiembre es un debate falso, el verdadero debate es el de la evaluación”. Los que sitúan las pruebas en junio sostienen que no tendría que haber exámenes extraordinarios, sino evaluación continua. Pero olvidan, o no saben, que ya hay evaluación continua y que la calificación que los alumnos obtienen en junio es el resultado y reflejo de su trabajo y rendimiento durante todo el curso. Pero evaluación continua no es sinónimo de aprobado; ocultan sus "defensores” que su resultado puede ser negativo. Los exámenes extraordinarios son una oportunidad más para que quien haya suspendido pueda recuperar. No suplantan ni impiden la evaluación continua: se ofrecen después de ella a los que no han aprobado.

 

Los exámenes extraordinarios, dice la consejera, son "algo inoportuno e inconveniente que han logrado revelar un concepto educativo trasnochado e incompetente". Entonces, ¿es inoportuno e inconveniente ofrecer una segunda oportunidad? ¿Se es competente si se determina ya desde junio el fracaso de los alumnos? ¿O se pretende, acaso, que quien suspenda en junio tenga inexorablemente que repetir curso?

 

Hay dos "argumentos" más: los exámenes en junio permiten el merecido descanso al estudiante -incluido el "formativo" descanso del que no se ha cansado durante el curso- y la igualdad de oportunidades. Algunos han señalado que examinar en septiembre permitiría "a los pudientes" asistir a academias particulares, con ventaja sobre el resto. Para ellos, parece estar bien que las familias gasten, por ejemplo, en los chiringuitos de la playa; pero no está nada bien, y atenta contra la igualdad de oportunidades, que destinen algún esfuerzo -y no sólo económico- al aprovechamiento académico de sus hijos, mientras otros, tras suspender, gozan del “merecido descanso”. Resulta sumamente esclarecedor este ilustrado propósito de igualar en la ignorancia.

 

Termina la Administración: si los exámenes son en junio, se realizarán con los mismos profesores que hayan tenido durante el curso, pues "los alumnos tienen derecho a ser examinados por el mismo profesor". Sorprende esta afirmación de un Departamento que, por sistema y a pesar de las protestas sindicales, no prorroga el contrato de los docentes interinos hasta los exámenes de septiembre -que ya los hay, por ejemplo, en el Bachillerato- y obliga así a que los alumnos se examinen con distinto profesor. Lo que es malo para estudiantes de la ESO ¿es bueno para los de Bachillerato? La desesperada búsqueda de argumentos para justificar su errónea decisión no debería llevar a incurrir en tan clamorosas contradicciones.

 

Prorroguen los contratos de los interinos hasta que termine el curso escolar, tras los exámenes de septiembre. Concedan a todos los alumnos el derecho, que sólo reconocen de palabra, a examinarse con el mismo profesor. Y no ahorren tanto en educación pública, sobre todo en lo que atañe a la atención y ayuda para evitar el fracaso escolar.

 

La decisión de examinar en junio se tomó en la reunión de consejeros de Educación de las Comunidades con gobierno socialista. Fue una determinación política y equivocada, que atenta contra el interés de los alumnos y sus familias y, por ello, resulta muy difícil encontrar argumentos pedagógicos que la justifiquen.

 

Es, no obstante, un acuerdo que puede modificarse. Pregunten a los profesores, a los padres, a los estudiantes. Introduzcan la lógica y el sentido común en el tratamiento del hecho educativo y rectifiquen en interés y beneficio de la educación aragonesa. Contarán con el apoyo de toda la comunidad educativa.

                                                                                                              Luis Gómez Egido . Asociación de Profesores de Secundaria de Aragón


 

Sobre la Ley de Educación

Un informe reciente de la OCDE mostraba la hostilidad hacia la LOGSE del profesorado de secundaria y destacaba asimismo que a los numerosos centros concertados, pese a estar financiados con fondos públicos, sólo acude un 13% del alumnado de las clases bajas. La tramitación de la LOE  en el Congreso ha pasado de puntillas por las demandas del profesorado y, por el contrario, ha consolidado y aun reforzado el papel de la privada concertada.

 En el plano académico los progresos han sido escasos. Aunque pasar de curso con tres asignaturas pendientes no sea ya posible en general, es preocupante que algún alumno pueda hacerlo de modo excepcional, habida cuenta que serán las Administraciones Autonómicas las que regulen los motivos de excepcionalidad; sorprende igualmente que se fomente en la etapa la corrección lingüística y el uso de las matemáticas y el alumno avance al curso siguiente suspendiendo ambas. También debería evitarse que la autonomía calificadora del profesor de Secundaria estuviera sujeta al intervencionismo de la Junta de evaluación que, según la nueva ley, decidirá la promoción. La realización de pruebas extraordinarias en Secundaria para superar las materias evaluadas negativamente puede revelarse insuficiente al aplicarla a finales de junio y no en septiembre como demanda la mayoría del profesorado de Secundaria.

 Continúan inamovidas las evaluaciones de diagnóstico, que no harán sino descubrir las contradicciones entre los resultados académicos obtenidos por los alumnos al término del curso y los conocimientos que realmente acreditan poco después, esto es, en el momento del diagnóstico. Debieran desaparecer porque su inclusión justifica la necesidad de esos hipotéticos “expertos” de despacho tan denostados por el profesor en activo.

 Quince años después de la aprobación de la LOGSE, los maestros que imparten clase en los institutos podrán continuar en sus puestos indefinidamente, concursar a las vacantes que se produzcan y permanecer en los mismos en caso de acceder al cuerpo de Secundaria. Se les dispensa de los requisitos de titulación establecidos en la presente Ley, para la impartición de los distintos niveles educativos, se les reservan plazas de acceso -¿de dónde van a salir las vacantes necesarias para acabar con la interinidad de los licenciados de Secundaria?- y se les facilita su inclusión en el cuerpo de profesores de Secundaria.

 Los profesores mayores de 55 años tienen derecho a que se reconozca la dificultad de la labor que han desempeñado; la reducción de su jornada laboral debe hacerse sin merma de haberes y sin la obligación de realizar otras tareas tan costosas como la docencia misma (guardias, tutorías, asesoría…).

 Tras las enmiendas, se otorga al director capacidad para  imponer a los alumnos medidas disciplinarias. El retoque, sin embargo, apenas beneficia al profesorado, que ni a través del Claustro ni en nombre propio puede corregir las faltas en el momento en que se producen. Dado que el director será elegido por una comisión tripartita en la que el profesorado no es sino un tercio del total, no parece probable que adopte los criterios del sector minoritario. Para muestra un ejemplo: en Aragón, es preceptivo el envío de un informe a la Administración antes sancionar determinadas faltas muy graves.

Ha cambiado sustancialmente en el Congreso el papel de la enseñanza privada. Ahora se coloca al mismo nivel el servicio público prestado por el Estado o por la eufemística iniciativa social”; en lugar de ser obligatorias las comisiones de de escolarización  se podrán constituir sólo en el caso de que la demanda de plazas en algún centro educativo concertado supere la oferta. Se confiere a los padres el derecho a escoger centro docente tanto público como “distinto de los creados por los poderes públicos”, y se consolida una red de centros públicos en la que los privados concertados pueden integrarse a su voluntad, lo que impedirá, a buen seguro, en el futuro la creación de nuevos centros de titularidad estatal. No será ya obligatorio solicitar los conciertos sino únicamente acogerse a los mismos; también se atribuye al titular del centro la potestad de disponer de un proyecto educativo que incorporará el carácter propio, asumido necesariamente por las familias que elijan ese centro. Esos y otros aspectos altamente beneficiosos para la escuela privada (admisión de alumnos, etapas de los conciertos, homologación de sus profesores, periodo de moratoria) pueden acarrear a medio plazo la parálisis de la pública.

 La ley favorece a los que se han manifestado en defensa de la mal llamada libertad educativa y no a los docentes de centros públicos. Si se prima la algarabía callejera o la presencia en los medios, no podemos competir con púlpitos y empresarios. Pero si lo que cuenta es elevar la calidad de la enseñanza pública y defender a sus profesores, entonces nuestra voz debe ser escuchada.

Alejandra Gallardo Palomo

En septiembre, por favor.

 HERALDO DE ARAGÓN (3/10/2003)

La Ley Orgánica de Calidad, que empieza a aplicarse este curso 2003-2004, establece que los alumnos de la E.S.O. que no superen, tras los exámenes ordinarios, tres o más asignaturas deberán repetir curso. Para evitar en la medida de lo posible la pérdida del mismo, la L.O.C.E. favorece la realización de unas pruebas extraordinarias, cuya ordenación corresponde fijar a las comunidades autónomas.

 En Heraldo de Aragón del sábado 4 de octubre, la Consejería de Educación afirma que "seguramente", los exámenes extraordinarios que la L.O.CE. exige serán en junio. Algo así nos temíamos los Profesores de Secundaria. Si Andalucía y otras comunidades gobernadas por los socialistas eligen junio, ¿alguien podía creer que nuestra D.G.A. iba a tener distinto criterio? Leemos en la misma noticia de Heraldo que los homólogos de nuestra consejera, de Andalucía, Asturias, Castilla- La Mancha, Extremadura - todos ellos del mismo partido político -, "acordaron proponer a sus respectivas comunidades educativas que las pruebas extraordinarias se celebren en junio".

 A nosotros nos importan muy poco los enfrentamientos políticos y los intereses de partido. Y, todavía más, creemos que estorban cuando se trata de educación. Nos guía únicamente el interés de nuestros alumnos y el deseo de que se aborde con seriedad y rigor el hecho educativo. Por ello, y aunque representa una mayor carga de trabajo para los docentes, hay unanimidad entre el profesorado en la aceptación de las citadas pruebas, que ofrecen a los estudiantes esa segunda oportunidad tan deseada.

 Pero los profesores creemos que esa ha de ser una oportunidad real, que permita a los alumnos recuperar con éxito las materias no aprobadas. Por ello, no entendemos la propuesta de nuestra Consejera y de sus homólogos. ¿Creen sinceramente que, tras nueve meses de curso, un estudiante que no ha superado las pruebas en junio lo hará fácilmente sólo unos pocos días más tarde, en ese mismo mes? No parece serio eso de que junio es " la única fecha que garantiza la igualdad en la educación". Por el contrario, esa es precisamente la fecha que impide la deseable recuperación de los alumnos.

 Los Profesores de Instituto llevamos examinando a nuestros alumnos de Bachillerato muchos años. Todos los cursos, el 1 de septiembre, comienzan las pruebas extraordinarias; siempre las ha habido y siempre han sido en septiembre. Hay algunos alumnos que no aprueban entonces, pero otros sí; han tenido dos meses más para reflexionar, para mejorar su actitud ante la asignatura y para estudiar con método y sistema.

 Y, no nos engañemos, todos - estudiantes, padres y profesores- sabemos que no puede conseguirse en unos pocos días lo que sí puede lograrse en dos meses. En junio no es posible aprobar lo que en el mismo mes se ha suspendido. Los exámenes no son una lotería en la que se prueba, a la semana siguiente, a ver si la suerte ha cambiado.

 Pero, es que, además, ya ha existido un esclarecedor precedente. Los que tenemos alguna experiencia en educación recordaremos las llamadas "pruebas de suficiencia de junio". Como ahora pretenden determinados Consejeros de Educación, a alguien se le ocurrió que, contra toda lógica y razón, se podía obrar el "milagro pedagógico" de aprender en diez días lo que no se había conseguido antes. El esperado prodigio, claro, no se obró. Y así, la prueba de suficiencia entró en la lista de los grandes fracasos educativos, compartiendo lugar de privilegio con el llamado "calendario juliano". Hubo que trasladarla al mes de septiembre, pero ya nadie pudo reparar el perjuicio ocasionado a muchos alumnos.

 Señora Consejera de Educación: en el artículo mencionado se manifiestan dispuestos al consenso. Si esas palabras son algo más que retórica para enmascarar una decisión ya tomada, valore la experiencia y opinión de los Profesores de Instituto, que llevamos años haciendo pruebas extraordinarias... siempre en septiembre. No resucite experimentos de antaño, rotundamente fracasados. Señora Consejera, evite repeticiones de curso innecesarias y conceda a nuestros estudiantes de E.S.O. la posibilidad - real y no ficticia- de recuperar en septiembre lo que en junio no ha sido ni puede ser posible.

                                                                                                 Luis Gómez. A.P.S. Asociación de Profesores de Secundaria - Aragón.

¿Hay razones para una huelga?

 HERALDO DE ARAGÓN (28/05/2002)

La huelga de la enseñanza, ya casi inminente, tiene dos destinatarios a primera vista dispares: la Ley de Calidad y el proyecto de la Consejera Aragonesa de Educación respecto a la financiación de la enseñanza privada. En el caso de que el móvil inicial fuera este último no habría nada que objetar pues he expresado una y otra vez, aunque la materialización de esa expresión esté, paradójicamente, inédita, el rechazo a que se destinen fondos públicos a la financiación de la escuela privada. Nunca he ocultado mi malestar con la decisión del Gobierno Regional de financiar esos ochenta centros privados que acogen alumnos de 3 a 6 años y siguen con ellos cuando comienzan la etapa obligatoria. Y siempre he sostenido que una Consejera, por no decir un Gobierno, que adopta esas medidas no debe continuar porque no administra adecuadamente el dinero del Estado.

 Algunos hemos manifestado públicamente y en los foros pertinentes la necesidad de exigir la destitución de la Consejera de Educación si no se avenía a retirar su proyecto, pero esa exigencia no ha sido respaldada por organizaciones con implantación mayoritaria en el sector educativo (no debe colegirse de ahí que lo sean en Secundaria o Bachillerato), más inclinadas por entonces a entrevistas, recomendaciones o tenues protestas a modo de amistosa reconvención.

 Y seguimos donde estábamos. Porque una huelga de las características de la convocada debería llevar como punto único la retirada del proyecto de financiación, en su defecto la destitución de la Consejera o incluso la reprobación del Presidente Autonómico, responsable jerárquico de la decisión. Sin embargo, resulta curioso observar cómo conforme se acerca la fecha las voces que hace unos días reclamaban con inusitado vigor la retirada del proyecto cuestionado se contentan hoy con afirmar que "la generalización por la generalización es desproporcionada" e incluso que "...una vez hecha la generalización es imprescindible que se cumpla la normativa". Escaso bagaje para convocar una huelga cuando se da por sentado que se va a generalizar la ayuda económica y lo único que se solicita es que se cumplan las normas para lo que se brinda como garante -y seguramente el máximo mandatario de estas latitudes lo diría sin rubor- el sindicato afín a una de las formaciones que gobiernan Aragón.

 Posiblemente la razón última de la huelga no esté exactamente ahí; es curioso que sean precisamente los sindicatos mayoritarios los que apoyen una huelga que va contra los partidos políticos que les dan cobijo -por otra parte compañeros de viaje en el mismo gobierno-, lo que suscita dudas razonables acerca de que la verdadera finalidad de la huelga consista en obligar al gobierno regional a retirar el proyecto. Pero los hechos cobran sentido si la oposición se centra en la Ley de Calidad porque entonces la protesta se convierte en la antesala de otra huelga de mayor enjundia, la que hay prevista para mediados de junio, a modo del telonero que abre el camino a la estrella del concierto. El rechazo que ha suscitado la medida de la Consejera Aragonesa se aprovecha de forma solapada para traspasar la responsabilidad de tal desafuero a la Ley de Calidad, que ni excluye la financiación ni obliga a ella, olvidando, como ha señalado, esta vez con acierto, la Ministra y cualquier persona sensata puede advertir, que el dinero se transfiere en conjunto y son las propias Comunidades las que establecen sus prioridades en cuanto a políticas educativas y sociales.

 Un personaje público, de adscripción socialista y destacado sindicalista, declaró hace unos días a propósito de la huelga del mes próximo que si no se daban las condiciones, habría que ir creándolas. Quizá la huelga programada en nuestra Comunidad forme parte de esas condiciones. Porque resulta extraño que la Consejera Aragonesa haya sido tan severa en su crítica a la Ley de Calidad y sea ella precisamente la que ha aplicado más drásticamente el único supuesto que todo el mundo rechaza: la financiación de la escuela privada en un tramo que no es obligatorio, pero que constituye el vivero de la educación obligatoria. Su práctica, muy poco sensible con el sentir del profesorado, podría desembocar en un tiempo no muy lejano en el supuesto teórico que uno de sus aliados gubernamentales ha formulado con suma agudeza al decir sin tapujos que no se tardaría mucho en ver a los profesores de la pública pidiendo un empleo en la concertada.

 Si en mayor o menor medida hay un cierto consenso contra el desvío de fondos públicos a la enseñanza privada, en lo que concierne a la Ley de Calidad ya es otra cosa. Esa ley contiene puntos que los profesores en activo hemos defendido y defendemos porque vivimos, analizamos y comprendemos día a día la realidad en las aulas y somos partidarios de que la voluntad, el trabajo y el esfuerzo de los alumnos obtengan unas compensaciones que ahora les están vedadas por obra y gracia de una LOGSE, auspiciada y elaborada por gentes ajenas al mundo de la docencia no universitaria, que ha olvidado la importancia de la memoria y el conocimiento en beneficio de un pedagogismo o psicologismo lesivos para nuestro quehacer profesional. Al margen de que exista la Prueba General del Bachillerato (a la que se apresuraron a calificar de reválida franquista los responsables del desaguisado logsiano) sobre la que no toca ahora pronunciarse, algunos aspectos como el establecimiento de itinerarios a edades en las que ya se ve con claridad la relación que un alumno ha establecido con sus estudios o la protección al profesorado en cuestiones disciplinarias pueden ser positivos; otras como el intervencionismo de la Administración en la elección del director o el desarrollo de la carrera docente no deben apoyarse.

 Lo que en este momento interesa es que el Gobierno Aragonés retire el proyecto de financiación, rectifique y destine el dinero a reparar las carencias de la escuela pública; así al menos mantendría cierto grado de coherencia con lo que su partido hace en el resto de España. Si son las alianzas regionales la causa de la medida, la huelga habría de dirigirse contra el Ejecutivo Autonómico exigiendo la ruptura del pacto de gobierno con un socio que impone acuerdos contrarios al sentir de los partidarios de la escuela pública. No deben meterse en el mismo saco la decisión de la Consejera Aragonesa y la Ley de Calidad. Cada cosa en su sitio.

                                                                            Alejandra Gallardo Palomo. Profesora de Instituto y Delegada Sindical de A.P.S. Aragón.

A propósito de la reforma (¿contrarreforma?) de la educación

 HERALDO DE ARAGÓN (4/04/2002)

 

Hace unas semanas se publicó un trabajo estadístico hecho en Europa sobre el nivel de conocimientos básicos de los alumnos de Enseñanza Secundaria de los distintos países europeos. Los alumnos españoles quedaron muy mal parados en dicha encuesta.

 

A partir de ese momento han sido constantes los artículos, charlas, conferencias, tertulias etc. en todos los medios de comunicación sobre el tema, periodistas, asociaciones, políticos, sindicatos, APAS, etc : todo el mundo da su opinión.... y llama la atención que en dichas tertulias falta a menudo la opinión de los profesores que, al pie del cañón, son testigos impotentes, de la degradación que ha sufrido la Enseñanza en nuestro país. Últimamente el Ministerio de Educación ha publicado el borrador de la Ley de Calidad de la Enseñanza. Se ha recrudecido la polémica. Queremos aportar desde nuestra óptica de profesor que da sus clases cada día, unas reflexiones sobre el tema.

 

Ante todo nos planteamos la cuestión ¿Porqué hemos llegado a esta situación?. La LOGSE se implantó hace apenas unos años como la panacea a todos los problemas educatívos (fracaso escolar, situación de la FP, igualdad de oportunidades etc ) Parece que no ha sido eficaz. Hay que reformar la reforma una vez más. Analicemos algunas de las razones que nos han conducido a esta situación.

 

¿Es cierto que los niveles han bajado?. Es evidente. No solo lo ha detectado la encuesta antes citada sino que a nivel interno, los distintos estamentos implicados ya habían a menudo dado la voz de alerta:
- La Universidad, que, ahora que empieza a recibir los alumnos que han hecho toda su preparación en la LOGSE, ha dado la voz de alarma. Algunas Facultades han propuesto exámenes previos, otras algunos meses de preparación previa para adquirir los conocimientos básicos( "curso cero"), otras volver a los antiguos "selectivos"... Los alumnos no tienen en general la preparación necesaria, sobre todo en las materias instrumentales (matemáticas y lenguaje), sin hablar del hábito de estudio, para enfrentarse con garantías a unos estudios universitarios.
- Los profesores de medias llevan años sufriéndolo y haciéndolo notar a los sindicatos y a los estamentos correspondientes.
- Las entidades autonómicas y nacionales han hecho y publicado numerosos estudios con las mismas conclusiones.

 

¿Cuáles son las razones de esta bajada de nivel? Ante los resultados de la encuesta que citábamos antes se oyeron opiniones de ciertas formaciones políticas y sindicales que lo achacaban a que la LOGSE no es eficaz porque no se le ha dotado del presupuesto que necesitaba. No sólo es una cuestión de dinero: países como Rumanía, que tienen un presupuesto muy inferior al de España, estaban muy por encima de nosotros en dicha encuesta. Quizás haya que buscar otras razones además de la presupuestaria, de este fracaso:

 

1.- El paso automático de curso por edad, hace que en 3º y 4º de ESO aparezca un porcentaje importante de alumnos que no ha adquirido los conocimientos básicos, y que es un lastre en los cursos, tanto por su actitud negativa, como por su indisciplina, completamente comprensible, dado que están durante horas haciendo absolutamente nada. La LOGSE no tiene nada previsto para esos alumnos. La consecuencia es que el profesor retrasa su curso, suprime temas, insiste en temas que ya el resto de la clase ha superado etc. El resultado está claro y además es grave porque:
· Los alumnos normales (¡no hablemos de los buenos y de los excelentes!) pierden su tiempo, se aburren.
No se adquiere hábito de trabajo. Para qué, si con escuchar en clase "saco nota".
Los alumnos que no siguen están totalmente frustrados, cuando finalmente se avanza aunque ellos no sigan. Estamos hablando de situaciones reales que vivimos cada día en las aulas.
· El profesor está frustrado pues a unos no les da lo que necesitan y a los otros no puede enseñarles el mínimo.

 

2.- La distribución de las asignaturas por curso es demencial. Con la optatividad se puede dar en algunos cursos de la ESO que los alumnos tengan 11 asignaturas, con 11 profesores diferentes, 11 libros, 11 cuadernos etc.
¿Cómo puede un alumno concentrarse en nada? Dos horas a la semana en esta asignatura, 2 en aquella, 3 en otra....

 

3.- Se ha insistido mucho en la LOGSE en los nuevos métodos de Pedagogía: el alumno debe aprender divirtiéndose, debe estar motivado, con lo cual se ha pasado a descartar sistemáticamente todo método de aprendizaje que exija un esfuerzo, el que sea, (memorizar, repetir, machacar etc son métodos muy mal vistos). Esto, unido a que en las familias y en la sociedad se da la misma circunstancia, nos aboca a la situación actual. Evidentemente que la enseñanza tiene que ser agradable, y que los métodos heurísticos (en que cada alumno deduce y descubre la ciencia) son los mejores..... pero exige concentración, lectura, reflexión, estudio y conocimientos previos. Y esto no se hace, porque cuesta.

 

Y ahora nos preguntamos ¿A quién perjudica más este estado de cosas? Nuestra reflexión, y las experiencias que vemos cada día entre nuestros alumnos nos llevan a pensar que los más perjudicados por esta bajada de nivel en las Enseñanzas Medias, son los alumnos buenos y trabajadores de las clases socialmente menos favorecidas. En efecto si estos alumnos al acabar la ESO y el Bachillerato llegan con mala preparación a estudios superiores, fracasan y no tienen la posibilidad de pagarse profesores particulares, academias, etc., para reforzar sus conocimientos, como pueden hacen los demás. Que el nivel de inglés no es suficiente.....el que puede manda a su hijo a Inglaterra, y el que no, pues se estanca. Y por supuesto, también salen claramente perjudicados aquellos alumnos que tienen dificultades para el aprendizaje, que pasan curso sin alcanzar los niveles adecuados y que pierden un tiempo precioso, aparte de acumular una gran frustración difícil de superar en su futuro. Estos alumnos necesitan otra cosa.


Con lo cual, está claro que la LOGSE no está logrando los objetivos que pretendía.

 

La LOGSE se ha basado en ideas pedagógicas modernas, (relativamente ya), pero utópicas, que nos recuerdan las ideas de Rousseau: "el alumno en sí es bueno y capaz siempre, la comunidad educativa le corrompe".... y es posible que esto ocurra a veces así como ocurre en la sociedad, pero el problema no es tan sencillo.

 

La LOGSE se ha perdido en una nomenclatura farragosa de proyectos curriculares, temas transversales, unidades didácticas etc. etc., que en teoría parecen atinadas, pero que en la realidad se han demostrado absolutamente ineficaces: sólo son palabras. La solución no es fácil. La nueva Ley de Calidad ¿podrá resolver totalmente el problema?.
El problema no está solo en las aulas y en los sufridos, indefensos y a menudo denostados profesores: está también en las familias, está sobretodo en la sociedad.


Dejamos abierto el tema a la reflexión de cada cual.

                                                                                                                  Inmaculada Alonso Chavarri .Profesora y representante sindical de APS.

Secundaria pública y concertada en la nueva LOE

Somos muchos los profesores que hemos defendido antes y ahora la importancia de la escuela pública. No podemos estar de acuerdo con un proyecto de ley que da a los conciertos prácticamente todos los derechos de la enseñanza pública, pero les exime de ciertos deberes. Los centros concertados pueden ser de utilidad pública cuando se hallan en lugares a los que la enseñanza estatal no ha podido llegar hasta el momento y cuando estén dispuestos a acoger , como lo hacen los públicos, a alumnos que necesitan integrarse en nuestro modo de vida; de no ser así no tienen razón de ser. Pues bien, la nueva ley se dispone dar trato preferente a los conciertos en el segundo ciclo de la educación infantil y a mantenerlos allá donde estén ya suscritos, convivan o no con centros de titularidad pública. En uno y otro supuesto se ocasionará en el futuro un grave perjuicio a la enseñanza pública puesto que los alumnos de infantil cursarán también la primaria y más tarde la secundaria en esos centros, con lo que el concierto habrá de extenderse necesariamente a todo el periodo obligatorio y ello irá en detrimento de la escuela pública que se verá privada de alumnos incluso en aquellas zonas en las que disponga de centros suficientes para albergar a cuantos alumnos sea necesario.

Tampoco es favorable el proyecto para los intereses del profesorado de secundaria. Los profesores de los institutos son, o están en camino de serlo, funcionarios del estado que han superado pruebas objetivas y a menudo han pasado parte de su vida docente yendo de un lado para otro hasta alcanzar el destino deseado. Un profesor de secundaria concertada, cuya competencia nadie pone en duda -aunque se vea obligado a impartir a veces materias que se alejan de su primitiva especialidad-, ha sido elegido exclusivamente por la voluntad del director o dueño del centro y apenas se ha movido de la gran ciudad, destino envidiable a todas luces. Si su salario y sus horarios se homologan a los del funcionario público sus plazas deberían pasar a ser también públicas, ofertadas en concurso y ocupadas por quienes acreditaran un mayor número de méritos. La nueva ley tendría que mostrarse especialmente sensible en este punto.

                                                                                    Alejandra Gallardo Palomo .Miembro de la Asociación de Profesores de Secundaria APS.

Sindicatos de enseñanza: la foto y la tele
                                                           "Heraldo de Aragón" 30/9/05; "El Periódico de Aragón" 1/10/05 y  "Diario de Teruel" 5/10/05

Sr. Director: le agradecería la publicación de esta carta el jueves o viernes , por la actualidad de la noticia y por el comienzo de un nuevo curso que puede ser importante para la Enseñanza. Gracias de antemano.

 
Comienza un nuevo curso y seguimos igual , pero en diciembre de 2006 se realizarán elecciones a las Juntas de Personal Docente de los Centros Públicos No Universitarios en toda España.

 

Los sindicatos "mayoritarios" ya se han puesto manos a la obra : Tomando como motivación la elaboración del Estatuto de los docentes , que comenzará en octubre, han realizado el martes 27 a nivel provincial concentraciones para presionar en la negociación. Seguirán concentraciones autonómicas y finalizará con una estatal si la consideran necesaria.

 

Solo "ellos" , es lo que buscan, saldrán en la prensa y en las televisiones.Ya hicieron lo mismo el curso pasado adueñándose de la parcial consecución de acuerdos por los que algunos habíamos luchado tanto o más que ellos.Todo esto podría parecer "normal" , pero ¿ por qué no han pedido colaboración a los sindicatos de Secundaria? ¿Nos quieren negar la existencia? ¿Será que además de peticiones en las que coincidimos hay otras que vuelven a lesionar los derechos de los profesores ,interinos y funcionarios, de Secundaria?"

Estemos atentos a la "letra pequeña" de sus propuestas.

                                                                                                 Hilario Sanmiguel Mateo .Pdte del Comité APS Teruel

Devaluación de la Enseñanza Secundaria.

 La Conserjería de Educación de Aragón nos ha sorprendido una vez más : No sólo se van a seguir haciendo las pruebas extraordinarias de ESO en junio, en vez de en septiembre (contra la petición de APS , algún otro sindicato, no todos, y el Justicia) , sino que los alumnos van a poder superarlas mediante un trabajo (no dicen si no está permitido que se lo haga un amigo , su primo, o copiado de Internet).

 ¿Qué posición ante las clases puede tomar mas de un alumno si sabe que puede aprobar a final de curso con un trabajo?. ¿ En qué situación queda el profesor?.¿Habrá movimiento de alumnos hacia centros más “fáciles”?...

 El sindicato “Asociación de Profesores de Secundaría” de Aragón , APS,tras recogida de firmas contra el cambio del periodo vacacional de Semana Santa, comunicó en diciembre como medida de presión  que no se realicen en los centros de Secundaria actividades extraescolares durante febrero  y , si no hay negociación por este y otros asuntos candentes de Secundaria , huelga los días 30 y 31 de marzo, miércoles y jueves de Pascua.

                                                                           Hilario Sanmiguel Mateo. A.P.S. Teruel. Enero de 2005

 


Fin de curso en la ESO

Heraldo de Aragón, 29 de junio de 2006

Otro curso más y los profesores de Secundaria aun agobiados por exámenes, evaluaciones e informes, tratamos de hacer, cada uno de nosotros, un balance.

Sin duda seguimos formando a nuevas generaciones, y muchos alumnos siguen con interés las enseñanzas y las aprovechan, pensando, o no, en un futuro profesional cada vez más difícil de elegir. Pero por desgracia, hay un progreso en situaciones que perjudican notablemente a la enseñanza ¡y que son legales!, es decir , la normativa y la Administración las permiten.

Citaré algunas y que el lector juzgue:

 1)    Un alumno que agrede a un profesor puede seguir asistiendo a  su clase socavando su autoridad y su honor. (Lo mismo si un alumno agrede aun compañero).

2)    Se obtiene el titulo de Educación Secundaria Obligatoria aunque se hayan suspendido intencionadamente dos asignaturas (una de estas pueden ser todas las Matemáticas de la ESO). Decimos que “se las ha dejado” y “ha calculado bien”. Solo es necesario que la junta de evaluación considere que “ha cumplido los objetivos”, cosa que se hace casi automáticamente.

3)    Sigue sin ser necesario ser licenciado para entrar a impartir clases a 1º y 2º de ESO.

4)    Las pruebas extraordinarias (recuperaciones) de la ESO siguen realizándose en varias autonomías¡ en junio! y ¡solo una semana después de que el alumno sepa su nota!.

5)    El profesor no puede expulsar a un alumno del aula aunque le impida dar la clase, o lo ofenda…

 Nosotros , APS , no dudamos. Estamos en contra de todo esto.

Hilario Sanmiguel Mateo,

Carta a la Prensa por la manifestación del 12 N

Heraldo de Aragón, 24 de noviembre de 2005

 

"Ante los comentarios que ha suscitado la presencia de APS Madrid en la manifestación del 12 de noviembre y su posterior participación en las negociaciones entre el Gobierno y los convocantes de la protesta, APS Aragón desea comunicar al profesorado aragonés, y a los lectores en general, que en ningún momento pensó en sumarse –ni ha prestado su apoyo- a esa manifestación puesto que en su programa figura como punto irrenunciable la defensa de la Educación Secundaria Pública."

 

Carta a la Consejera de Educación de la D.G.A

Zaragoza, 31 de Enero de 2003

Sra. Consejera de Educación de la D.G.A:

A.P.S. ha conocido la propuesta de amortización de una plaza de Lengua y una de Cultura Clásica en el I.E.S. "Bajo Cinca" de Fraga (Huesca)

Vistos los datos de matriculación, grupos y horas, resulta inconcebible tal propuesta de amortización. Todavía sorprende más el intento de suprimir la ÚNICA PLAZA de Cultura Clásica que existe en el centro. El I.E.S. "Bajo Cinca" de Fraga sería el único de la provincia en el que no se impartan Latín y Griego Y peligraría, con la amortización de las dos plazas, la opción de Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales en ese centro

Tenemos noticias, pero no informaciones concretas, de que también se pretende la supresión de otras 12 plazas en I.E.S. de la provincia de Huesca.

A.P.S. le pide tome usted personalmente las disposiciones necesarias para que esas plazas no se amorticen y se evite esta medida que redunda en el menoscabo de la enseñanza pública de calidad.

Atentamente.

                                                                                                                                                   Por A.P.S. Luis Gómez

 


Carta a la Ministra de Educación

Diario de Teruel ( sábado 24/12/2005) y en El Periódico de Aragón (martes 27/12/2005).

 Hace algo más de año y medio le decía : "Nos alegramos de que Vd sea independiente, profesora, estudiosa de los problemas de la Enseñanza... pero le diré que en la Enseñanza Secundaria estamos cansados de que se nos maneje sin pedirnos opinión sobre cómo creemos que debe realizarse nuestro trabajo. Es imprescindible, si se quiere que esto funcione, que haya un diálogo y consenso con los profesores que somos los que debemos aplicar los métodos y desarrollar los programas. Si no, es inútil y daremos un paso más en la desmoralización y la confusión en la que ya nos encontramos la gran mayoría.

Creo que habla de acuerdos con las Autonomías. Antes con el profesorado. No queremos que nos guíen utópicos teóricos de la enseñanza y pedagogos y sociólogos. Los tememos.

¿Bienvenida al Mundo de la Enseñanza Secundaria? ".

Se está aprobando una LOE que es la criticada LOGSE con retoques .Algunos para peor.

No se han tenido en cuenta las experimentadas opiniones de los Sindicatos de Secundaria. No se recupera la idea del esfuerzo (que no sufrimiento) y de la recompensa en el estudio .No se devuelve a directores y profesores la autoridad imprescindible para resolver los problemas que surgen en los Institutos. No se intenta dar a la ESO y a su profesorado un verdadero carácter de Secundaria .Se disminuye la posibilidad de obtener plaza a los interinos licenciados de Secundaria ( en Primaria ya se la quitaron).No se refuerza el Bachillerato...

Y todo esto con el beneplácito de los sindicatos mayoritarios que siguen favoreciendo a una parte interesada del profesorado.

Lo siento Señora Ministra : ¿Ha intentado hacer una buena ley de Educación?.

Hilario Sanmiguel Mateo. SIndicato Asociación de Profesores de Secundaria. APS Teruel

SOBRE LA NOMENCLATURA DE LAS CALIFICACIONES DE LA E.S.O. (2002)

La Asociación de Profesores de Secundaria de Aragón estima acertados los cambios introducidos en la Orden de Evaluación presentada por el MECD en cuanto a la nomenclatura de calificaciones empleada en los boletines de notas, tanto en Primaria como en Secundaria Obligatoria. Ello va a redundar en una mayor y más clara información a padres y alumnos. No es realista la postura de la Consejería de Educación, que se empecina en defender calificaciones como "necesita mejorar", rechazadas por la mayoría de la comunidad educativa porque son eufemismos que sólo disfrazan una realidad que no se debe enmascarar sino corregir adecuadamente. 




 SOBRE LA FINANCIACIÓN DE LOS CICLOS FORMATIVOS DE UGT (2002)

 La información publicada por Heraldo de Aragón, acerca de la financiación de los Ciclos Formativos de UGT, ha causado estupor e indignación en amplios sectores de la enseñanza. Se trata de una muy mala noticia para la educación pública aragonesa: un sindicato, FETE-UGT, que afirma en su programa la prioridad de la Enseñanza Pública, no sólo acepta la financiación de la privada sino que forma parte de la misma y se beneficia de esas ayudas. Y esa financiación se ha producido sin previa convocatoria, sin publicidad y en secreto.  No es lo peor -¿o sí? - que un sindicato de trabajadores de la enseñanza actúe como empresario en la educación.. FETE-UGT, además, compite con la oferta de Formación Profesional que imparten o podrían impartir los centros públicos y detrae, con la subvención recibida, fondos que la F.P. pública necesita imperiosamente.


 Las organizaciones empresariales ya andan pidiendo las mismas ayudas que UGT ha obtenido. Si se sigue por el mismo camino -y no vemos como la DGA puede negar a unos lo que a los otros concede- habrá menos fondos para la Formación Profesional pública y , en consecuencia, menos oferta y menos plazas para los profesores.


 La Asociación de Profesores de Secundaria A.P.S. siempre ha mantenido que la defensa de los intereses de los profesores de la pública no puede ser ejercida con firmeza por organizaciones que también trabajan en la privada. Estos sindicatos son Janos bifrontes, que muestran rostros distintos ante distintas audiencias. Y, a pesar de interesadas y oportunistas opiniones, la enseñanza privada y la pública defienden intereses diferentes y, a veces, contrapuestos.


 Hablando de la enseñanza pública, CSIF, UGT y CCOO firmaron el Pacto por la Educación, que contempla la gratuidad de la enseñanza infantil no obligatoria. Con ellos firmaron, cómo no, FERE, CECE, Educación y Gestión, FSIE..... Los sindicatos mayoritarios mordieron la manzana envenenada y, algunos, han quedado encantados. A.P.S. no se sumó al Pacto por la Educación. A veces, la defensa de la enseñanza pública exige decir no.

 

 LOS "DEFENSORES" DE LA ENSEÑANZA PÚBLICA (2002)

 Para los profesores de la enseñanza pública, este domingo, 1 de diciembre, ha sido un mal día. Nos desayunábamos con la lectura de El Periódico de Aragón y al llegar a la página 40, la decepción, el desánimo y la rabia se sucedían mientras leíamos la excelente investigación del diario aragonés. El 5 de julio, Marcelino Iglesias llamó en secreto a los tres sindicatos mayoritarios de la enseñanza pública y en secreto ellos acudieron. "El Ejecutivo no estaba dispuesto a sufrir un inicio de curso caliente" con el asunto de la financiación de la privada. Y los sindicatos UGT, CSIF y CCOO "firmaron una paz social simbólica".


 Muchos profesores sospechábamos que en las movilizaciones contra la financiación de la infantil no había la decisión suficiente para ir más allá de una huelga y protesta testimoniales. Estos tres sindicatos ya habían firmado el Pacto por la Educación, que abría la puerta a la gratuidad de la privada y pedía la homologación retributiva de los profesores de la privada concertada.

 
 Pero no era fácil pensar que los tres sindicatos habían pactado y atemperado sus protestas "(El curso ya había comenzado y la DGA había conseguido su objetivo, pues los sindicatos no salieron a la calle para remover la polémica por los convenios de Infantil)". La información del rotativo aragonés no sólo confirma las sospechas de muchos, sino que desvela una "negociación" en la que los intereses de la enseñanza pública quedaron relegados.


 La D.G.A. consiguió sus objetivos y los tres sindicatos han quedado con las vergüenzas al aire. Ahora se pelean entre ellos, pero ya sabemos cómo actúan algunos en defensa de la enseñanza pública. En secreto y sin que nadie, y menos los profesores, se entere.




 SOBRE LAS PRUEBAS EXTRAORDINARIAS DE LA E.S.O. (2003)

 En recientes declaraciones, la Consejera de Educación adelanta como muy posible la fecha de junio para la realización de los exámenes extraordinarios que la LOCE exige.


 La experiencia docente de los Profesores de Secundaria, que llevan años realizando pruebas extraordinarias para el Bachillerato, avala la convocatoria de estos exámenes en el mes de septiembre, ya que debe procurarse, ante todo, que los estudiantes puedan aprovechar realmente esta posibilidad que la ley les brinda, concediéndoles tiempo suficiente para superar con éxito las materias evaluadas negativamente.


 A.P.S. ruega encarecidamente a las autoridades educativas aragonesas que, en su decisión, primen exclusivamente los criterios pedagógicos y los intereses de los alumnos.