AGRESIONES EN ARAGÓN

 

Estos casos, por su gravedad,  han salido a la luz; otros se ocultan cuidadosamente para no "alarmar" a la opinión pública y también para evitar la desmoralización del profesorado que ha tenido la "suerte" de no ser agredido. En estos primeros días de noviembre, en otro centro, una madre airada cargó contra el equipo directivo al completo hasta el punto de que hubo que dar parte a la policía. 

Lamentablemente las propuestas de APS para fortalecer la autoridad del profesor y devolverle la dignidad perdida no son nunca escuchadas. El profesorado aragonés podría hacer suyo el fragmento del Poema de Mío Cid: "Qué buen vasallo si tuviese buen señor"

 

TRANSCRITO DE "HERALDO DE ARAGÓN" del 9 de noviembre de 2006


VIOLENCIA ESCOLAR

 
El Condes de Aragón exige el traslado de los alumnos mientras Educación vuelve a rechazar esta petición El director del centro muestra su disconformidad con la Dirección Provincial de Educación, que ordenó la reincorporación al colegio de los siete alumnos que destrozaron las instalaciones. Felipe Faci defiende esta reintegración por ser lo "mejor".

EFE. Zaragoza | El director del colegio Condes de Aragón, Rafael Santacruz, exigió este jueves el traslado a otros centros de la ciudad de los siete alumnos que causaron destrozos por valor de 60.000 euros en el centro, el pasado 8 de octubre, porque a su juicio beneficiará a toda la comunidad educativa.

En una conferencia de prensa, Santacruz mostró su disconformidad con la resolución de la Dirección Provincial de Educación, que ordenó la reincorporación de los alumnos al centro, cuya dirección, de forma unánime y tras la diligencia de los correspondientes expedientes disciplinarios, consideró que debían abandonarlo.

Los siete escolares, de 13 y 14 años, fueron detenidos y puestos a disposición de la Fiscalía de Menores por romper 180 lunas, 28 puertas dobles y ordenadores, entre otros elementos, valorados por el centro en unos 60.000 euros y cuya reparación será sufragada por el seguro y los padres de los alumnos responsables.

Al parecer, decidieron asaltar el colegio, que es concertado y de confesión católica, con el objetivo de causar cuantos más daños mejor y con la idea de que mientras lo reparaban no tendrían clases, según informaron fuentes policiales. "Héroes negativos" La directora técnica del colegio, Esther Santacruz, explicó que en estos momentos se vive una situación "muy difícil" en el centro, ya que seis de los menores -que nunca habían sido conflictivos, aseguró- han vuelto a clase y ha generado en el resto de alumnos reacciones muy dispares.

Los profesores han tenido que hablar con los escolares más mayores y explicarles que ahora lo que hay que hacer es "reeducar" a estos jóvenes, mientras que para los más pequeños se han convertido en "héroes negativos" a los que admiran, algo que no beneficia a nadie, sentenció.

A juicio de Esther Santacruz, si los siete menores responsables de los destrozos fueran trasladados a otros colegios todo esto se convertiría en "una mancha que iba a desaparecer" con el tiempo, mientras que si continúan "no sabemos cómo va a ser la evolución de los chicos", especialmente porque seis van a la misma clase. Aseguró que tanto los padres de los alumnos como los profesores están "muy afectados" e incluso algunos de los enseñantes están "hundidos anímicamente".

El director Rafael Santamaría indicó que se tomarán todas las medidas necesarias en beneficio del centro y de la comunidad educativa, y consideró que la Dirección Provincial de Educación ha dejado "indefensos y sin autoridad" al profesorado y una puerta abierta a la impunidad en caso de que vuelvan a ocurrir hechos similares.

Lo más importante es que impere la "dignidad" y la "justicia", manifestó Santamaría, quien además informó de que los jóvenes ya tenían adjudicados otros centros concertados y de la misma zona. Explicó que el colegio ha encontrado mucha ayuda y apoyo en todos los sectores de la sociedad, familias, alumnos y ex-alumnos, ayuntamientos, de Zaragoza y de los pueblos cercanos, y profesores, quienes sacaron su lado más solidario y se trasladaron hasta el centro para ayudar con la limpieza de escombros y cristales.


Faci rechaza esta petición Por su parte, el director provincial de Educación, Felipe Faci, defendió la decisión de reintegrar en el colegio Condes de Aragón a los siete alumnos, por ser la "mejor" solución para los alumnos y para el centro. Así lo señaló a los medios de comunicación tras visitar junto a una delegación de profesores de Japón el colegio público Montecanal de la capital aragonesa, donde rechazó la petición del equipo directivo del Condes de Aragón de que los implicados sean trasladados a otros centros.

La continuidad de los estudiantes en el colegio servirá, agregó Faci, para "restaurar un régimen de convivencia que se ha visto alterado" y se ha tomado en favor del "interés" de los menores y de su "plena integración". De haber sido trasladados, el director provincial consideró que el conflicto "hubiera quedado como problema del centro y se hubiera trasladado a otros" y argumentó que la normalidad no puede recuperarse "diluyendo" a los implicados.

Tras destacar el apoyo dado al centro afectado desde el servicio de Inspección de Educación, precisó que no tiene constancia de que los seis alumnos hayan generado "un conflicto de convivencia" antes de que cometieran los destrozos, un hecho "puntual, desgraciado, que debemos reprobar, y del que deben arrepentirse y mostrar su voluntad de reintegrase en el centro educativo", añadió.
 

TRANSCRITO DE "HERALDO DE ARAGÓN" del 9 de noviembre de 2006

VIOLENCIA ESCOLAR


Educación abre diligencias por un incidente violento entre una profesora y una alumna. La docente, que no ha acudido a ningun acto de conciliación, ha denunciado a la menor ante la Policía. La profesora señala que la chica le dijo: "Me cago en tus muertos, te vas a enterar", y que la cogió del pelo y la arrastró unos metros.

HERALDO. Zaragoza | Un instituto zaragozano ha sido escenario de un nuevo conflicto entre alumnos y profesores. El servicio de inspección de la Dirección Provincial de Educación investiga un enfrentamiento vivido entre una profesora y una alumna: la docente asegura que la chica le agredió, mientras que ésta dice lo contrario.

Según diversas fuentes educativas consultadas, existen diferentes versiones de los hechos. Desde el Departamento de Educación confirmaron que están siendo investigadas por un inspector y todavía no se ha determinado quién es el responsable de lo acontecido. De hecho, se ha conseguido hablar con varios alumnos del centro, pero ninguno de ellos ha desvelado quién fue la que empezó. Simplemente se limitaron a decir que ambas "se enzarzaron".

Los hechos tuvieron lugar el pasado 17 de octubre, a la vuelta de las vacaciones de las fiestas del Pilar, en una de las clases de primero de ESO del instituto zaragozano Miguel de Molinos. La profesora, que prefiere guardar el anonimato pero que asegura lleva 14 años dando clase en diferentes centros, relata que llamó la atención a dos alumnas por no estar sentadas en su sitio, por lo que las envió al jefe de estudios. Al salir, siempre según la versión de la docente, una de ellas tiró una silla y la profesora le dijo que la recogiera. La adolescente, de etnia gitana, le contestó que no "porque le había gritado". "Simplemente le hablé con autoridad", insiste.

Al volverse la profesora, que llevaba un folio con la lista de estudiantes en la mano, "la alumna se giró y me empujó, y yo estiré los brazos para guardar el equilibrio. En todo caso sólo le pude rozar". La profesora señala que la chica le dijo: "Me cago en tus muertos, te vas a enterar", y que la cogió del pelo y la arrastró unos metros. "Yo sólo intenté separarme, incluso se me rompieron los pasadores del pelo. Todavía llevaba el papel en la mano cuando los otros chicos intentaron separar a la alumna y con una hoja en la mano difícilmente le pude pegar", añadió.

Una vez en el pasillo, entre gritos, la profesora acompañó a la adolescente hasta donde se encontraban el director del centro y el jefe de estudios que habían salido a su encuentro. Después, la docente volvió al aula. "Me temblaban las manos y todos estaban alterados diciendo que había pegado a su
compañera, incluso uno me dijo, "¿qué se siente cuándo te tiran de los pelos?", relata.


Al término de la clase, fue a hablar con los responsables del instituto que le dijeron que al día siguiente tendrían una reunión con la madre de la chica. No obstante, la profesora no acudió porque "tenía una ansiedad terrible y una contractura en el cuello". La docente fue al médico, que le redactó un parte de lesiones y con éste puso una denuncia en la Policía. La madre de la alumna habría solicitado -según fuentes de la DGA- su retirada a cambio de castigar ella misma a su hija, pero ésta declinó.

Un instructor del centro, dice la profesora, habló con todas las partes y remitió su informe a inspección. Aunque el martes se celebró una "reunión de convivencia" con las partes implicadas y otros profesores y mediadores, no se logró apaciguar los ánimos. Era el tercer acto de conciliación,
entre la familia, la alumna y la profesora, aunque esta última no ha acudido a ninguno.

"La chica dice que yo le grité y le empujé", explica la docente, que ha solicitado un cambio de centro y, de momento, no se le ha concedido. La profesora añadió que oficiosamente sabe que otro alumno ha declarado en su contra y que otros dos han preferido no pronunciarse. "No se ha considerado mi presunción de inocencia en mi puesto de trabajo", se lamenta esta profesora que se siente "desprotegida" ya que el martes mismo, insiste, le insultó un alumno por el pasillo. Fuentes de Educación aclararon que sólo se han abierto diligencias informativas, "no se prejuzga".


Sanciones para la alumna. Todo depende ahora del informe que elabore el servicio de inspección, aunque esta mujer teme que sea ella la sancionada. De momento, la alumna es la primera que ha recibido sanciones, aunque desde Educación no se concretaron cuáles. Sólo se destacó que debería haber sido la profesora la que tomara estas medidas para "recuperar su autoridad".

No es la primera vez que se producen incidentes en este centro de Secundaria del barrio zaragozano del Actur, al que asisten numerosas minorías étnicas. Está situado en una zona en la que se ubican muchas viviendas sociales, habitadas con frecuencia por familias de etnia gitana. No es extraño que la Policía o los responsables de tutela de menores visiten ese centro educativo, que, por otro lado, es pionero en procesos de mediación y resolución de conflictos.

Sobre la agresión del Miguel de Molinos Respecto al posible agresión de una alumna a una profesora de un instituto del Actur (el Miguel de Molinos), Faci se limitó a resaltar la labor educativa que desarrollan los centros escolares de Aragón , y en concreto el que se ha visto afectado por el incidente, así como el "esfuerzo" que realizan para generar un clima de convivencia, un compromiso que no está siendo "suficientemente" valorado.

Faci opinó que no debería señalarse a ningún centro por un acto de violencia escolar y se mostró partidario de simplemente "constatar" lo ocurrido, porque luego éstos "se sienten desalentados" al ver como "la labor de un año se ve ensombrecida por un hecho puntual". Por último, informó de que el caso está "en fase de análisis y valoración" y que tras su conclusión se dará "una respuesta" en favor de la convivencia.